Crónica del Metrorock 2008. Conciertos de ElBicho, Melendi, Calamaro y mucho más
Por Iván Vázquez, el 21 - 09 - 2008
De mayor quiero ser Candy Caramelo. Quiero una correa de leopardo e ir a la izquierda de Calamaro en los conciertos. Ellos fueron pieza principal de un Metrorock que víctima de la crisis, o de los inflados cachés de los grupos extranjeros, optó por buscar el cartel en la Península.
Ya, Calamaro no es de Cuenca, pero le hemos adoptado a fin de cuentas. Él mismo confesaba ser “medio madrileño” en su actuación en el Metrorock 2008. La gran apuesta del festival hizo un concierto roquero, detalloso con un público entregado tocando tanto sus mejores canciones como las ya míticas de Los Rodríguez. Público entregado y apretado -¿qué más quieres Calamaro?-.
No todo fue mérito suyo. Ragdog primero y el Tío Calambres después tuvieron que quitarle el polvo al escenario del Metrorock que este año estaba de mudanza. Del Parque Juan Carlos I se ha trasladado al complejo deportivo Cantarranas (nombre que da para un festival en si mismo) en Ciudad Universitaria. Un sitio amplio, con cesped y lejos de vecinos que protesten, que fue llenandose según atardecía.
La tanda de tres conciertos siguientes la formaron Elbicho, Siniestro Total y Melendi. El primero no defrauda: se quita la camiseta en la segunda canción, se queda en falda y a partir de ahí ya todo es elevar los ánimos del público. Canciones enlazadas, estribillos pegadizos y todos bailando esos ritmos aflamencados tan propios de la banda con Miguel (voz del grupo).
Lo de Siniestro Total es tema aparte. La banda, en su séptima formación, hace cantar al público tema tras tema (“Miña terra Galega”, “Camino de la cama”, etc.). Sin duda sus letras hicieron de puente de las distintas generaciones que empezaban a formar una masa organizada.
Llegó Melendi y más de uno se dijo a si mismo “a descansar un ratito”. El público incauto se sorprendió con la mimetización del protagonista con “Robe”, líder de Extremoduro, en los primeros temas y ya se quedó enganchado al escenario hasta el final a un Melendi que parece haberle robado el cuero cabelludo al mismísimo Juanes. El asturiano impecable y el público frío en su despedida para el buen trabajo realizado.
Calamaro lució amigo también en su actuación, además de hacer un breve pero bonito guiño a las canciones de Bob Marley. Jaime Urrutia acompañó al público del festival cantando “Te quiero igual” y “Cuatro rosas” (habitual en su repertorio).
La noche en el escenario principal la cerrarón Los Delinqüentes, que antes de apagar las luces intentaron echarlo abajo. Son algo espectacular, llegan en pandilla, parece que se pasan cantando como en el escenario las 24 horas del día, levantan del suelo hasta al más cansado y dejan la fiesta por donde pasan.
El segundo escenario celebraba los 25 años del sello Pias con música electrónica, un género que suele garantizar unos cuantos miles de asistentes. Stero MC y Felix da Housecat fueron los triunfadores en asistencia. Que por cierto, menos mal que no fueron las 40.000 personas que la organización decía que cabían en el recinto porque con quince mil ya hubo que dedicarle demasiado tiempo a ir al baño y a conseguir un refrigerio o algo de comer.
Veremos si la apuesta por el castellano tiene secuelas en próximas ediciones de un festival tan mutable que ya se hace hasta divertido pensar en el “¿dónde/cúando/cuánto/quién?” del año que viene.
Crónica realizada por César Peña.





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4 Comments
que estuvo el robe con melendi??
pues joder yo estuve viendo a melendi todo el concierto y no vi a robe por ningun sitio, que canto la de extremoduro la segunda,si, pero de ahi a que saliese el robe…
No, no salio el Robe para nada…
Hola a los dos, perdonad el comentario sobre Melendi y el Robe. Ha sido simplemente un error de edición, ya está corregido!!
Esperamos que disfrutéis de la crónica! Un saludo!