Atravesados por la ilusión que desprende el presentar un disco nuevo, Elle Belga (o lo que es igual, Josele y Fany) transmiten en persona lo mismo que en su brillante disco de debut. Experiencia y sinceridad, que las reparten a partes iguales. Como su música en directo, clavada sobre las bases de lo ya aprendido en un pasado que les mira con envidia. Charlamos con ellos minutos antes del concierto.

 

 

Contadme cómo se gestaron las canciones que darían como resultado vuestro recién estrenado álbum
Josele: Las primeras canciones las pensamos hace cuatro años. Eran unas nanas que íbamos a regalar a los peques. Empezamos con versiones de Serrat, como las “Nanas de la cebolla”, que me parece un temazo.

 

Fany: Si, tomando como puntos de partida cosas que nos gustaban a los dos, de Serrat, Amancio Prada y Paco Ibáñez. Se realizó un nexo de conexión entre Jose y yo. Jose también tenía cosas suyas y todo ello llegó a juntarse.

 

J: Sí, fue una experiencia totalmente lúdica.

 

Las canciones de vuestros anteriores proyectos son muy diferentes a lo que hacéis ahora, ¿porqué este cambio?
J: No te creas. Hay un par de temas de “1971” que, con arreglos, podían haber estado en el repertorio de Manta. Manta Ray se basaba en las texturas y, a partir de ahí, se creaba un ambiente. Pero todo tiene que ver con el tiempo y la conciencia para trabajar en la intensidad. Buscando la sutileza y el detalle. Fany me enseñó los atajos para llegar a la canción. El trabajo con Manta era más obvio; cuatro tíos tocando al mismo tiempo una misma nota. Ahora queremos que lo que tenga que sonar sea lo justo, porque si abusas de la instrumentación al final no te llega el oído.

 

¿Creéis que podéis gustar ahora al público de Manta Ray?
J: Mira, con Manta Ray hubo una ruptura entre el público al que le gustaba “Esperanza” y otro a partir de “Torres de electricidad”. Pero este tema no nos interesa mucho. En general, nuestro grupo tiene más conexión con el Manta Ray de sus comienzos.

 

¿Cómo estudiáis las canciones antes de tenerlas finalizadas?
F: Primero hacemos la melodía y después añadimos las letras. Para ello nos basamos en experiencias personales. Luego buscamos la idea.

 

En este sentido, a veces da la sensación de que las canciones reflejan historias inventadas y también cotidianas.
F:Si, si te das cuenta, hay una canción en el disco en la que se repite la letra una y otra vez, con la intención de darle un sentido de lago que hacemos todos los días, que se repite día a día.

 

J: En este disco hay dos líneas. Una la que narra cosas habituales, de nuestro día a día. Y otra que surge de una frase que nos viene a la mente, que encaje en la melodía y va creciendo. Esta es una idea muy primitiva pero a mucha gente puede sugerirle toda una historia.

 

F: Esto es divertido porque luego cada uno lo interpreta de una manera.

 

J: Muchas veces, la visión de alguien externo a nosotros me parece más interesante que la idea base. Por eso, nunca menospreciamos la intuición de cada uno.

 

F: Buscamos nuestras letras para encontrar un sentido a lo que hacemos. No escribimos obligados.

 

Cuando aparece un grupo nuevo, se suele tender a compararlo con algo conocido. ¿Existe en España mucha tendencia a la comparación?
F: Esto es inevitable

 

J: Sí, lo es. No sólo ocurre aquí, sino en todos lados. Y otras muchas veces lo hace la compañía de discos.

 

¿Y esto supone un “hándicap” a la hora de sacar un disco?
J: Impone porque es un hecho egoísta, que es el poder disfrutar en un concierto y poder transmitir lo que llevamos dentro

 

Siendo de Gijón, ¿qué opináis de una ciudad que mueve ciertos eventos al margen de los circuitos comerciales?
J: Esto existe así porque hay una implicación de la Instituciones Públicas que fomentan la cultura. Y esto es básico.

 

F: Y los gestores le dan importancia al hecho de la diversidad.

 

J: Y se ha educado a la gente.

 

¿Cómo ve el futuro a corto plazo Elle Belga?
J: Sacar el disco, tratar de ayudar a la Compañía, disfrutarlo…y tenemos en mente un proyecto de Elle Belga cantando a Paco Ibáñez, que nos haría mucha ilusión.

 

Vuestros textos me recuerdan a canciones populares
J: No tratamos nunca de ser elitistas, ni tampoco que todo se reduzca a un grupo minoritario. La cuestión es el ser capaz de transmitir sin renunciar a la calidad de lo que se hace.

 

F: Nosotros tenemos una idea preconcebida y luego se crea un poso. Quizás nos podemos reflejar en Low, en este sentido.
Comenzamos trabajando con nanas pero fue un proyecto aparte. Las nanas no han dado como resultado nuestras canciones. El proyecto de las nanas ha quedado guardado en un cajón.

 

Con la oferta de festivales de música en España, me viene a la mente que no sois un grupo de espacios grandes.
F: Yo pienso que si fuese público de Elle Belga creo que me gustaría verlos en un lugar recogido. Lo agradecería… ¡por la edad!

 

J: Lógicamente, sería más difícil para nosotros en cuanto a condiciones, tocar en un festival; por el bullicio externo. Pero puede ocurrir a la inversa. Sonic Youth tocaron en el Teatro Jovellanos de Gijón y no hablaba nadie. Increíble.
El caso es que siempre hay que tener en cuenta que hay que salir al escenario convencido de lo que haces. No se puede desvirtuar tu trabajo por tocar o no en un festival. Hay que tratar de explicar lo que se proyecta, no sobreactuar; porque esa exageración también se transmite.

 

Algunos de vuestros sonidos son reciclados
J: Sí, la batería, por ejemplo. Hay que tener en cuenta que un músico tiene que ser resolutivo. Pero este tipo de reciclaje musical ya lo hacían los grupos de hip-hop en los ochenta, con sonido natural. También es importante el aspecto económico. Si tuviésemos dinero hubiéramos venido más gente a tocar.

 

F: Pero no somos un proyecto para llevar la escandalera de gente

 

J: Es discutible. Lambchop tocan tanto como nosotros y son ocho tíos; cada uno con diez compases hacen uno nota
El tema es que si haces un concierto de una hora sin introducir cosas nuevas, al no ser que seas un genio puedes llegar a cansar. Es bueno meter distintos toques de atención, tener cierta dinámica, aunque sea en dos o tres canciones, sin abusar. Esos son trucos y oficio. Saber hacer un repertorio.

 

¿Qué grupos veis que tienen este oficio?
J: Fugazi, por ejemplo o Low, que poseen un margen para crear emoción. También Trasn Am, aunque son difíciles de escuchar en casa…

 

A mí me pasa eso con Lisabö
F: Buenísimos, pura energía

 

J: Lisabö es referencia estatal en cuanto a grupo en directo. Y pasaba también con otro grupo vasco, Akauzazte.
Lisabö tienen dinámica en directo.

 

Entrevista realizada por: Ángel Del Olmo