Motörhead (Vigo) – 3/08/10
Por javieramosa, el 05 - 08 - 2010

El motor de los rockeros Motörhead no rugió tanto como esperaba en el Pabellón de As Travesas de Vigo. El sitio pequeño, sin apenas ventilación y con una acústica que deja bastante que desear, no fue una buena elección para los cerca de 130 dbs de sonido que se trae la banda británica, con uno de los directos más potentes hoy en día.
El escenario me pareció muy pobre, nada espectacular para un grupo de este calibre. Apenas se apreciaba el único motivo referente a la banda, el escudo de la portada de su último trabajo, sobre un telón negro de fondo. Esto nos lleva a mencionar la pésima iluminación durante el espectáculo. Sólo el batería estuvo decentemente iluminado y el juego de luces fue inexistente.
Con estas condiciones sólo cabía un buen sonido y las ganas de Motörhead, pero tampoco se vieron. Como he comentado, el lugar registra unas malas condiciones acústicas y eso fue lo que nuevamente escuchamos. Sucio si, pero demasiado, incluso cuando Lemmy se dirigía al público costaba entenderlo. Y su voz, potente y carismática, no se elevaba por encima de la instrumentación como debería.
La última vez que pisaron Galicia, hace 8 años, tocaron también en un recinto cerrado (El Multiusos de Sar, en Santiago de Compostela), otro de esos lugares que deberían estar prohibidos para acoger conciertos por su deplorable acústica. Y la historia se repite.

Aparecieron bastante puntuales y con Lemmy Kilmister ataviado con su habitual conjunto de sombrero vaquero y botas. El color negro los inundaba, como a la mayoría del público, que se dividía entre los veteranos que han seguido durante décadas a la banda y los jóvenes que venían dispuestos a botar y vibrar con uno de esos nombres que han hecho historia en la música y que conviene ver alguna vez en la vida. No llenaron, el grueso se congregó en la pista pero las gradas estaban semivacías.
Los primeros acordes fueron para “Iron Fist” de su álbum homónimo de 1982, y poco después para “Stay Clean” del disco “Overkill” (1979) o “Be My Baby” del más reciente “Kiss of Death” (2006). El arranque fue bueno, pero después bajaron el ritmo. Rescataron además “Over The Top” y de su nuevo trabajo “Motorizer” (2009) se escucharon, entre otras, “Rock Out” y “The Thousand Names Of God”.

Letras sobre sexo, drogas, rock and roll y carretera son su principal base, y como tal demostraron que esa es su filosofía de vida con las exigencias a la promotora del concierto, Articket. Bombonas de oxígeno, alcoholes varios desde cerveza a Jack Daniels (el suero de Lemmy), tabaco o hielo en cantidades ingentes. No parece preocuparles el colesterol porque durante varios días en Vigo, su dieta se basaba en desayuno inglés completo, pizzas, dulces de todo tipo y bebidas de cola y energéticas. Vivir como les gusta y cantar lo que les gusta.
Cuando se rozaba la hora de concierto, un solo del batería hizo ver que si existían luces suficientes para jugar y para hacer algo más vistoso el show de los curtidos británicos. A continuación, el hombre de las patillas preguntó si queríamos rock and roll y como tal presentó el tema “Killed By Death” (aparece en el álbum recopilatorio “No Remorse” (1984) junto a otras canciones inéditas), aprovechando para advertir que Motörhead son un grupo de rock and roll. Se abre el eterno debate: metal? como se le ha considerado desde muchos espacios y públicos, o rock?, como se empeña en subrayar su líder y único miembro permanente desde sus inicios en 1975. Yo estoy con Lemmy.

Esa parte, enlazada con “Born To Raise Hell”, canción escrita por Kilmister para la banda germana “Skew Siskin” fue sin duda de lo mejor, y el público empezó a encender motores. Tema que por cierto pertenece a la banda sonora de la película americana “Airheads”, donde Lemmy hace incluso un cameo. Con esto llegaban al final, para regresar en el bis con su potente “Ace of Spades” y “Overkill”. Delirio absoluto de la masa entre púas y baquetas voladoras.
Y como en tantas ocasiones, el broche lo puso el señor Lemmy disparándonos uno a uno con su bajo a modo de metralleta y con su cara de malote. Prefería haberme quedado muerta de impresión, pero lejos de eso, su show esta vez me pareció bastante decepcionante. Y noventa minutos escasos. Mucho ruido y pocas nueces.
Texto: Nadia Corbeira / Fotos: Javier Amosa






Twittea esto!
Meneame!
Fresqui!
1 Comment
Si que es cierto que se podían mejorar muchas cosas.
Estoy de acuerdo que el lugar no era muy propio para una banda como esta, estoy de acuerdo tambien que el sonido no fue muy bueno, demasiada distorsión.
La temperatura tambien destaco bastante. Mucho calor (a un 3 de Agosto no le pidas mucho mas y menos en un pabellón como este, aunque hubiera ventilación), pero creo que no conviene poner los “pero”…delante de todo lo demás. Hubo mucha gente que se lo pasó de puta madre..y estes detalles que tu mencionas en el texto..ellos lo tienen al margen.
esta banda es de las muy pocas que destaca mas por sus virtudes que por sus defectos.
Es mucha banda de dios.
Hay gente que no ve amenudo Motörhead delante de sus narices (por los motivos que sean, los cuales me incluyo) y pienso que habría que pasarlos a un segundo plano…aunque son muy importantes…sin duda.
Que Motörhead pise Galicia es una sensación muy agradable en mi opinión, y te acabas llendo para casa contento.
Si creo que se podría mencionar el precio de la entrada.
Se que para ver bandas con mucho nivel, como este caso, siempre se pagan precios como el que se tuvo que pagar, pero al final se nota y mucho. (Aunque fuera un poco mas barata, no creo que cambiara nada esa noche)
La duda de que si Motörhead toca heavy metal o toca rock and roll…..es bastante lamentable. En muchas páginas se lee siempre lo mismo, y todo porque el sonido de Motörhead es duro.
Es lamentable..e imposible de creer que existan personas que duden de este tema en concreto, sobretodo cuando una persona como Lemmy Kilmister..lleva siglos en el mundo de la música y al mismo tiempo…lleva siglos diciendo que toca rock and roll. Si lo repite siempre que empieza un concierto es para que se le escuche y que a la gente se le quede metido en la cabeza, porque igual es un tema que el personalmente pide que se tenga claro.
Rock duro no es lo mismo que heavy metal. Al igual que a un músico que toca heavy metal le gusta que la gente que escucha su música reconozca que lo que toca es heavy metal.
Ojalá vuelvan pronto a Galicia. Será un placer volver a verlos.